¡Exigimos soluciones! …Ante la problemática de la paralela de la Avenida Boyacá.
- Andrés Rodríguez
- 26 abr
- 3 min de lectura
“Que todas las empresas de transportes que operan en el terminal, sancionen a los conductores que continúan estacionando en esta “paralela”.
Andrés Rodríguez
Líder comunitario Urbanización Carlos Lleras Restrepo (*)

En los 35 kilómetros que existen sobre la Avenida Boyacá, desde el sector de Yomasa hasta la Calle 183, el único sector de Bogotá que cuenta con una calle paralela a la Avenida Boyacá, dotada de estacionamientos para visitantes e incluso dos grandes locales comerciales, es La Urbanización Carlos Lleras Restrepo, en la localidad de Fontibón, en inmediaciones del Terminal de Transportes Salitre.
Los habitantes del sector han sufrido la invasión de buses intermunicipales que vienen de dicho terminal a estacionarse sobre esta calle, ignorando la señalización que lo prohíbe y que fue gestionada por los mismos residentes.
El espacio también es usado para la limpieza y mantenimiento de estos buses, en una clara contravención al Código Nacional de Tránsito Ley 769 de 2022, infracción B21 y a la Ley 1801 de 2026 (Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana), que se tipifica como Multa General tipo 4 y acarrea sanciones hasta de $759.200, pero que ante la negligencia e ineptitud de las autoridades, no se ha evidenciado ningún tipo de multa o medida efectiva.
Esta “paralela de la Boyacá”, como es conocida por los habitantes de la Urbanización, también sufre la ocupación por parte de tractomulas que, además por su dimensión y peso, deterioran la vía que fue pavimentada en su totalidad en el año 2019, después de una incansable lucha de los líderes de esta comunidad, al denunciar ante las diferentes entidades de orden distrital y local, la necesidad de conseguir la reparación completa de los 100 metros que la componen.
Una vez fue pavimentada, en altas horas de la noche empezó a ser invadida por vehículos modificados para correr a alta velocidad, generando ruido y afectando la convivencia en los más de 200 apartamentos ubicados sobre esta avenida, violando las normas de Tránsito y poniendo en peligro la vida e integridad de los residentes.
Los líderes de esta comunidad denunciaron esta irregularidad, ante la entonces gerente del Terminal de Transportes, Ana María Zambrano Duque, por medio de derecho de petición con fecha del 8 de abril de 2024, además de pedir una comunicación formal para que todas las empresas de transportes que operan en el terminal sancionen a los conductores que continúan estacionando en esta “paralela”.
También se ha solicitado a la Secretaría de Tránsito y Transportes, mayor control por parte de sus agentes, para proceder con las multas por la infracción correspondiente, y ante la Agencia Nacional de Seguridad Vial se han solicitado cámaras de fotocomparendo. A la Secretaría de Movilidad, incluso, se han solicitado reductores de velocidad para proteger la vida de los habitantes del sector que en gran número son personas mayores y niños que salen a sus colegios y corren riesgo por la alta velocidad a la que pasan los vehículos. La respuesta de estas entidades no ha sido efectiva y la comunidad sigue padeciendo este problema.
La tranquilidad de este barrio residencial también se ve afectada a diario en la hora pico, cuando el tráfico aumenta sobre la Avenida Boyacá y el uso de la paralela se convierte en una extensión del tránsito vehicular sobre esta importante vía arterial. Incluso, según denuncias de la comunidad, existen varios puestos de ventas ambulantes donde taxistas, conductores de bus intermunicipal, de tráfico pesado y la misma Policía de Tránsito, paran a comerse “alguna empanada” en estos puestos, mientras la comunidad que paga sus impuestos, sigue sin recibir una solución de fondo. A este sector ya se le conoce como una extensión del terminal, llamada “el Terminalito”.
Por lo tanto, hacemos un llamado a la Alcaldía Local de Fontibón, desde la naciente Junta de Acción Comunal de la Urbanización Carlos Lleras, para abrir una mesa de trabajo donde se concreten las acciones a concluir por parte de las entidades responsables, de velar por la protección de este bien de interés general para la comunidad de 3 mil apartamentos y alrededor de 10 mil residentes.
(*) Impulsador de JAC Carlos Lleras.





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