Los números tienen nombre, edad y un silencio que duele: La niñez que la estadística no abraza. Colaboración especial de Sandra Castiblanco Lozano Licenciada en Educación Comunitaria con Énfasis en Derechos Humanos. Imagínese una denuncia, un papel, una firma. Un adulto que por fin se atreve a hablar por un niño o una niña. Esa denuncia, en Colombia, puede tardar hasta ocho años en resolverse. ¿Cuántos moretones caben en ocho años?, ¿Cuántos silencios?, ¿Cuántas noches en vel