Cuando el silencio personal se vuelve necesario. Rocío Portilla Gamboa Líder comunitaria de La Felicidad Detenerse también es un derecho. En medio de la rutina que nos llama, nos exige y nos convoca para otros, existe un territorio íntimo y silencioso que reclama tiempo propio. No es egoísmo: es una forma de cuidado. Cerrar la puerta por unos minutos, preparar un café, escribir una línea que nadie leerá, volver a una misma, son gestos mínimos que, sin hacer ruido, sostienen e