Arte y cerebro: Cuando la ciencia se encuentra con la creatividad
- Nubia Velasco
- hace 6 días
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¿Por qué no aprender sobre el cerebro a través del arte?
Nubia Velasco
Prensa Maloka

Cada marzo, la Semana del Cerebro reúne a instituciones de todo el mundo para reflexionar sobre la importancia de este órgano en nuestra vida. En Colombia, universidades, organizaciones científicas y espacios como Maloka, se suman a esta conversación, acercando el conocimiento a través de experiencias que combinan ciencia, cultura y arte.
En este contexto cobra relevancia la Cátedra de Arte y Cerebro, un proyecto de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia, que desde hace más de dos décadas propone una forma distinta de entender la mente humana a través del cruce entre disciplinas.
Su relanzamiento marcó el inicio de una nueva etapa. Allí se presentó Co-incidir, un performance que integra neurociencia, arte y tecnología, en el que la música y las imágenes se generan en tiempo real a partir de ondas cerebrales. La jornada también incluyó una conferencia del neurocientífico Roberto Amador López, creador de la cátedra, quien recordó cómo esta iniciativa nació de una pregunta sencilla de sus estudiantes: ¿por qué no aprender sobre el cerebro a través del arte?
Lo que comenzó como una conversación informal se transformó en un espacio académico donde científicos, artistas y estudiantes exploran juntos cómo pensamos, sentimos y creamos. Para Amador, comprender el cerebro implica entender al ser humano en toda su complejidad, y en ese proceso el arte se convierte en una herramienta fundamental. No solo permite expresar ideas, sino también investigarlas desde la experiencia.
Esa mirada interdisciplinaria ha sido clave en la evolución de la cátedra. Como señala el investigador Edgar Puentes, este espacio funciona como un laboratorio donde convergen distintas áreas del conocimiento: médicos, ingenieros, artistas y arquitectos trabajan juntos para estudiar un fenómeno y traducirlo en una experiencia artística. Así, crear también se convierte en una forma de investigar.
Lejos de ser una tendencia reciente, el diálogo entre arte y ciencia tiene profundas raíces históricas. La innovación, coinciden los expertos, suele surgir precisamente en esos cruces. Hoy, además, la neurociencia refuerza esta idea: el cerebro no funciona de manera fragmentada, sino como una red de conexiones. La creatividad -esa capacidad de relacionar ideas diversas- es, en ese sentido, una expresión de esa complejidad.
Después de más de 25 años, la cátedra se proyecta como un espacio cada vez más pertinente. En un mundo marcado por el avance tecnológico, sus impulsores destacan la necesidad de fortalecer dimensiones como la empatía, la sensibilidad y la comprensión del otro.
En esta nueva etapa, liderada por el neurocientífico Danilo García, el proyecto busca ampliar su alcance y consolidarse como una plataforma que conecte arte, ciencia y tecnología, con aplicaciones en salud y bienestar. Alianzas con instituciones académicas y culturales fortalecen esta visión, que trasciende el aula para dialogar con la sociedad. Más que un curso, la Cátedra de Arte y Cerebro se ha convertido en un punto de encuentro entre saberes que rara vez coinciden. Un espacio donde se reafirma una idea sencilla pero poderosa: para entender el cerebro, también es necesario comprender la creatividad, la sensibilidad y la experiencia humana.
En esa misma línea, espacios como Maloka no solo promueven la divulgación científica, sino también la apropiación social del conocimiento, generando encuentros entre arte, ciencia y sociedad. En tiempos donde las fronteras entre disciplinas se desdibujan, iniciativas como esta recuerdan que innovar no siempre es avanzar por separado, sino volver a conectar lo que alguna vez estuvo unido.
Les invitamos a leer el artículo completo aquí: https://maloka.org/noticias/arte-y-cerebro-cuando-la-ciencia-se-encuentra-con-la-creatividad/





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